Robín Hood, no. Errol flynn rodeado del populacho. Siempre
sonriente ante la adversidad. De semblante serio durante unos segundos. Los
suficientes para confirmar la gravedad del asunto y lo insignificante del
problema.
Del amor eterno, de la eterna búsqueda del amor eterno. Del
baile de miradas y del deseo confundido.
Un cuerpo para el vicio y una mente para los
negocios....en fin.

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